"No estoy condenado por ninguna estafa, sólo procesado. Esperamos el juicio oral, donde se va a demostrar que somos inocentes y que todo fue armado". Así, en forma contundente, Eduardo Molinari, defendió su posición en la causa que se tramita en los Tribunales Federales, y por la cual es considerado autor de los delitos de aprovechamiento indebido de subsidios y otros actos ilícitos.

La causa es observada por los investigadores del asesinato del comerciante Jorge Matteucci. La víctima había estado procesado e incluso estuvo dos semanas presos, acusado de su participación como "prestanombre" en una presunta asociación ilícita. En esa causa apareció también el nombre de Molinari, quien en la edición del jueves de LA GACETA analizó el crimen y se refirió a esta causa. Molinari afirmó que no tiene nada que ver con el crimen y que no sabía nada de Matteucci desde hace dos años.

Ayer, en diálogo telefónico profundizó el tema sobre la causa que investiga la Justicia Federal, y por la que estuvo detenido junto a su hijo, Guillermo Molinari. El empresario dijo que la causa federal tiene muchas irregularidades, las cuales fueron observadas por su abogado durante toda la instrucción. "Cuando estaba haciendo una presentación en el Juzgado Federal, me detienen. Y durante meses mantuvieron el expediente bajo secreto de sumario, por lo que no pudieron mis defensores tener acceso", manifestó.

"Esta es una causa inventada. Hay un fallo de la Cámara Federal de Apelaciones, que modificó totalmente la situación", comentó el empresario en diálogo con LA GACETA. Molinari hace referencia a una resolución de la Cámara del 12 de diciembre de 2008, en la cual, con el voto de los camaristas Ernesto Wayar, Graciela Fernández Vecino y Raúl David Mender, se modifica parcialmente la acusación contra Molinari y su hijo.

"En ese fallo los jueces hablan ya de tentativa. Pero hay que tener en cuenta el voto en disidencia de los jueces Ricardo Sanjuan y Marina Cossio de Mercau, en la que se consignan varias irregularidades en la tramitación del expediente", expresó. Molinari afirmó que el último fallo también fue apelado, y que se encuentran a la espera de esa resolución. "Esta causa no aguanta un juicio oral. Por eso es que esperamos que llegue esa instancia, donde se va a conocer todo", explicó el empresario.

Además, dijo que existen numerosos juicios que él inició a distintos funcionarios, y que tuvo siempre como respuestas, situaciones agravantes e irregulares en la causa. "Voy a presentar todas las pruebas de esas denuncias. Cuando me detuvieron, apelamos el auto de procesamiento el 25 de julio de 2007. Recién elevaron la apelación a fines de diciembre de ese año. Hasta que resolvieron, ¡nos tuvieron un año y ocho meses presos arbitrariamente!", dijo Molinari.